miércoles, 7 de noviembre de 2018

INTOLERANCIA Y ESCASA CONVICCIÓN DEMOCRÁTICA


Los que ocultan el informe de la Comisión Lava Jato del Congreso -y quienes los respaldan- arguyen que es sesgado, incompleto, mal hecho, etc. Puede ser. Pero ¿no deberíamos ser los ciudadanos los que decidamos eso después de conocerlo? ¿Ahora un pequeño grupo de directores y editores determinan lo que los ciudadanos deben conocer? ¿No es noticia el resultado de la investigación congresal sobre el más grande caso de corrupción en el Perú en las últimas décadas? 

En la década de 1990 el gobierno de Alberto Fujimori y Vladimiro Montesinos controlaba los medios de comunicación y determinaba que era lo que los peruanos podían ver, oír o leer (y contaron con el apoyo de la mayoría de la población mucho tiempo). Ahora la coalición antifujimorista decide eso.

Muchos respaldan el silenciamiento del informe Lava Jato por pasión, odio o fanatismo. Pero algunos lo hacen porque son parte del grupo de políticos y empresarios corruptos denunciados en ese informe. Ellos usan la animadversión al fujimorismo para sus propios fines.

De hecho, antes que se conociera el informe, ya era descalificado y censurado.

En el artículo que publiqué el sábado 3 en El Comercio me refería “la pequeña minoría de demócratas”. Eso es lo que hubo antes y lo que hay ahora. No hemos avanzado nada. La intolerancia con una investigación o un punto de vista, o su silenciamiento, son muestras de una pobrísima convicción democrática.

Cuando el péndulo vuelva a oscilar, tendremos más de lo mismo, solo que al revés.

martes, 30 de octubre de 2018

BRASIL: LEVANTAR LA PROHIBICIÓN DE PORTAR ARMAS


        En un editorial el diario El Comercio (“La amenaza que se aproxima”, 20.10.18) formula varias críticas a Jair Bolsonaro, electo presidente del Brasil, algunas de las cuales comparto. No obstante, hay un asunto en el que creo se equivocan radicalmente. Dice:

“Y ya como candidato a la presidencia, el legislador ha planteado algunas propuestas peligrosas, como la de liberar la venta de armas a los civiles. Una mecha peligrosa que podría encender aun más a un país que registra tasas asfixiantes de homicidios (en el 2017, los asesinatos llegaron a la escalofriante cifra de 175 al día).

        En efecto, en Brasil se cometen actualmente más de 60,000 homicidios al año, una cifra pavorosa. Pero vincular eso con la “venta de armas a los civiles” es un error garrafal. Precisamente el Brasil es un ejemplo claro de cómo la prohibición del porte de armas a los civiles no ha mejorado en absoluto la seguridad ciudadana ni los indicadores de violencia.
        En el 2003, al principio del primer gobierno de Lula da Silva se promulgó el Estatuto del Desarme, una ley federal que prohíbe a civiles portar armas de fuego “salvo en casos en los que haya necesidad comprobada, permitir ese porte bajo estrictas condiciones y dejar abierta la posibilidad de suspender ese permiso”. En la práctica la prohibición fue prácticamente total.
        Pero eso no ayudó a mejorar la seguridad ciudadana, ni a disminuir la violencia, ni a reducir los homicidios que han seguido aumentando en los 15 años que tiene en vigencia la prohibición. Desde hace varios años existe un proyecto de ley para modificar el Estatuto de 2003 que es de esperar sea aprobado ahora.
        Una situación similar se presenta en México, uno de los países más violentos de la región, donde el porte de armas está prácticamente prohibido. No obstante, en 2015 se calculaba que había 13 millones de armas ilegales. (El País, España, 13.1.15). Típicamente latinoamericano, leyes durísimas y una floreciente ilegalidad e informalidad.
        Naturalmente, no se trata de incitar a los civiles armarse para enfrentar a los delincuentes. La seguridad es una responsabilidad del Estado y no de los ciudadanos. El punto es que los ciudadanos deben tener la posibilidad de adquirir armas legalmente y con requisitos razonables establecidos por la ley, para deporte, caza, colección o defensa. Prohibir -o restringir excesivamente- el derecho de los ciudadanos a poseer armas no mejora la seguridad pero si propicia la ilegalidad y la corrupción
       

domingo, 29 de octubre de 2017

DESAGRADECIDOS


Pablo de la Flor dejó un muy importante puesto en la actividad privada para colaborar con el gobierno de PPK. Trabajó esforzadamente durante cinco meses poniendo la cara por el gobierno.

Y al final lo dejaron caer de mala manera, a pesar que tenía razón: la mayoría de gobiernos regionales y municipales no tienen capacidad de gestión y están plagados de corrupción.

Ni el presidente ni la premier lo respaldaron.

¡Qué pase el siguiente!

martes, 8 de agosto de 2017

Dunkerque

Dunkerque, la taquillera película de Christopher Nolan, no es muy apegada a la historia. Al principio, uno de los protagonistas despacha en una frase el motivo por el cual el ejército alemán no ha liquidado a los aliados. Dice que prefieren destruirlos con sus aviones y no arriesgar sus tanques.

En realidad, se trató uno de los muchos errores de Adolfo Hitler, que decidió detener la ofensiva de las tropas acorazadas y dio tiempo a que los aliados se replegaran, establecieran un perímetro defensivo y evacuaran a 338,226 soldados británicos, franceses y belgas en la Operación Dynamo.

En un reciente libro, Lloyd Clark analiza minuciosamente la invasión de Francia que, a partir del 10 de mayo de 1940, derrotó en solo seis semanas a una de las grandes potencias militares del mundo: "Blitzkrieg. Mito y realidad en la guerra relámpago de Hitler: Francia 1940". (Pasado y Presente, 2017).

Desde el principio de la ofensiva Hitler y algunos generales conservadores del alto mando se habían mostrado temerosos que las divisiones acorazadas, que rompían las lineas aliadas y penetraban profundamente, fueran flanqueadas y destruidas. En realidad los aliados estaban tan desconcertados y desmoralizados por la ofensiva alemana que no atinaban al contraataque.

En varias ocasiones Hitler ordenó frenar el avance, pero generales de tropas acorazadas audaces como Heinz Guderian y Erwin Rommel no hicieron caso y fingieron no haber recibido las órdenes. No obstante, finalmente tenían que acatar las directivas.

Cuando los aliados se retiraban a la costa, Hitler decidió otra vez detenerse. Dice Lloyd: "Halder (jefe del Estado Mayor del Ejército) y Guderian quedaron sumamente frustrados por lo que, a su entender, era una pausa innecesaria (...) en un momento en que las divisiones de Von Kleist estaban a punto para golpear por detrás a los Aliados, cortándoles el paso a los puertos que les daban posibilidad de recibir refuerzos o desarrollar una evacuación." Hitler prefería "confiarse a su intuición y desperdició la ocasión de descoyuntar a las defensa aliadas."

El 24 de mayo, cuando los alemanas "estaban a punto de cerrar el cerco sobre aproximadamente un millón de soldados aliados, se ordenó a los acorazados alemanes que se detuvieran otra vez."

"La famosa Orden de Detención de Dunkerque apareció en la Directiva N° 13 del OKW (Oberkommando der Wehrmacht)", el alto mando de las Fuerzas Armadas. Hitler mandaba sin contrapesos desde el OKW que dirigía nominalmente el servicial Wilhelm Keitel. En ese momento el OKH (Oberkommando des Heeres), el alto mando del Ejército, cuyo jefe era Walther von Brauchitsch y tenía como jefe de Estado Mayor a Franz Halder, todavía tenía opiniones propias y resistía, hasta cierto punto, a Hitler.

Esta fue una ocasión que Hitler aprovechó para doblegar y humillar al OKH. Dice Clark que "el OKH observaba la orden con incredulidad y, ante el temor de que si se daba continuidad a tal concepto conservador de las operaciones, sería más difícil obtener una victoria estratégica, optó por intervenir".

El OKH trató de reanudar la ofensiva pero Hitler revocó su orden. Según un ayudante de Hitler, no le importaba el ejército británico en Dunkerque, "de lo que se trataba era, simple y llanamente, de imponer su dominio". Según Clark, "el comandante en jefe del ejército fue castrado pública y brutalmente."

El jefe del grupo de Ejércitos B, general Fedor von Bock escribió en su diario: "Los ingleses continúan evacuando Dunkerque ¡incluso desde simples playas al descubierto! Cuando finalmente lleguemos allí ¡no quedará nadie! ¡Qué el mando supremo haya ordenado detenerse a las unidades acorazadas está demostrando ser un grave error!"

El jefe de la Luftwaffe, el mariscal Herman Göring, había alardeado que podía destruir a las tropas aliadas cercadas, pero sus aviadores no lo creían. Habían perdido muchos aparatos en las batallas previas, sus bases estaban en Alemania, muy lejos del frente (todavía no habían podido adaptar aeropuertos en Francia y Bélgica) y la RAF británica, que despegaba del sur de Inglaterra estaba relativamente cerca.

Winston Churchill ordenó al mariscal del aire Keith Park, jefe del grupo aéreo del sur, defender las posiciones de Dunkerque.

Los grupos acorazados alemanes reanudaron el ataque tres días y ocho horas después de la orden de detención, cuando los aliados habían podido establecer un perímetro defensivo y ya habían empezado la evacuación.

Finalmente, vencieron la resistencia de los aliados y capturaron a 40,000 soldados franceses que se sacrificaron defendiendo la evacuación.

Clark concluye que "la combinación de una obra defensiva excelente, el mar encalmado y una disciplina y organización de primera categoría permitieron evacuar de Dunkerque y sus playas a más hombres de lo que la mayoría consideraba posible."

viernes, 12 de mayo de 2017

Una respuesta a Edmundo Cruz

El periodista Edmundo Cruz ha intentado refutar la descripción de algunos hechos referidos a las grabaciones de la compra de testigos de Madre Mía que hice en un artículo en El Comercio y en una entrevista en el programa Beto a Saber de ATV.

http://larepublica.pe/impresa/politica/874830-las-imputaciones-sin-sustento-real-de-fernando-rospigliosi-la-republica

Lo que yo dije es, en síntesis, lo siguiente:

 1) El 2011 la policía interceptó legalmente, con aprobación de jueces y fiscales, conversaciones de Ollanta Humala, Nadine Heredia y allegados suyos con gente del Alto Huallaga, donde se habla de la compra de testigos para impedir que señalen a Humala como responsable de violaciones a los DDHH.

2) A Humala le llevaron varios de esos audios en víspera de las elecciones. Él y su equipo de campaña decidieron realizar una maniobra para desvirtuar las grabaciones en caso de que se públicaran. Para eso le hicieron llegar a través de Edmundo Cruz al diario La República, que apoyaba plenamente y sin reservas a Humala, algunos audios inocuos. Cuando estos fueron difundidos, el congresista Daniel Abugattás fue a protestar a la puerta de la Dirandro afirmando que se trataba de un chuponeo político ilegal ordenado por Alan García.

3) De esa manera, si se daban a conocer los audios comprometedores, ellos inventarían todo tipo de excusas para negarlos. La capacidad de mentir de Humala, Heredia y sus secuaces es ilimitada, como se ha comprobado en todos estos años.

Edmundo Cruz dice que "Es falso. El acceso de los reporteros de La República a esos audios no fue producto de una negociación política". Jamás he dicho que fue una negociación política. Solo que el humalismo hizo llegar a La República esos audios como parte de una maniobra (puede ser a través de policías). Yo ni afirmo ni niego que hubo colaboración consciente de Edmundo Cruz o La República.

Edmundo Cruz dice que "el gobierno de Alan García estaba dando un uso distorsionado al sistema de escuchas legales" realizada con el equipo Constelación. Esa es la misma versión que dieron Ollanta Humala y sus secuaces el 2011 y que ahora han repetido, que el gobierno de García ordenó un chuponeo político ilegal. Ni Edmundo Cruz, ni Humala, ni nadie nunca ha presentado evidencia alguna que eso sea verdad. Es más, está comprobado que las escuchas del 2011 con Constelación sobre Madre Mía fueron completamente legales.

Los que sostienen esa versión no tienen como explicar porque, si fuera cierta, Alan García se negó a ordenar a la policía filtrar los audios y se mantuvo al margen del asunto. No tiene sentido que ordene un chuponeo y luego no lo use, habiendo material de mucho valor. Es absolutamente cierto lo que he dicho, que un ex ministro de García le hizo saber de la existencia de esas grabaciones y que García no hizo nada. Por supuesto, no estaba obligado a hacerlo.

Dice Edmundo Cruz que no puede acusarse a La República de ocultar hechos que perjudicaran a Humala el 2011. Como prueba pone reportajes suyos publicados el 2006. ¡Y eso corrobora exactamente lo que yo digo!. El 2006, cuando Humalo dejó de lado a las izquierdas -que presentaron 3 candidatos que compitieron con él- La República, las izquierdas, las organizaciones de Derechos Humanos denunciaron y criticaron a Humala. 

Cuándo este les dio cabida el 2011 ocultaron sistemáticamente todo lo que habían dicho el 2006, apañaron y justificaron a Humala, lo "garantizaron".  

Edmundo Cruz no puede exhibir una sola investigación, una sola denuncia contra Humala en La República el 2011. Salvo que cite mis artículos en la página de opinión de La República -yo era columnista de ese diario en ese entonces-. Por ejemplo, "Humala y los derechos humanos" del 22 de mayo de 2011, donde justamente menciono las investigaciones de Cruz el 2006. O "De Madre Mía a Capulina", del 29 de mayo de 2011, donde también cito al Edmundo Cruz del 2006. Precisamente en su publicación del día de hoy, donde pretende refutarme, Cruz menciona sus artículos de 2006, olvidando que yo mismo los aludí el 2011, haciendo evidente la incongruencia entre una elección y otra.

Edmundo Cruz es un buen hombre y un buen periodista. Hizo excelentes reportajes, como por ejemplo los de 2006 sobre el "capitán Carlos" y sus atrocidades. Se ha sentido ofendido sin motivo alguno, porque yo no lo he acusado de nada. No obstante, es muy obvio que él y muchos otros se dejaron ganar por sus preferencias políticas el 2011, callando lo que sabían del candidato Humala.


http://elcomercio.pe/opinion/columnistas/ollanta-humala-nadine-heredia-habilidades-transgresoras-pareja-fernando-rospigliosi-noticia-1989569

martes, 2 de mayo de 2017

La increíble justificación de los organismos de DDHH

Increíble el intento de justificación del Instituto de Defensa Legal por apoyar a Ollanta Humala, que ellos sabían que era un violador de los derechos humanos, en las elecciones de 2011.
Dicen en un comunicado hoy día:

"El IDL, como parte de la CNDH, siempre ha estado comprometido con los principios de verdad y justicia a favor de las víctimas de este tipo de crímenes y nuestra trayectoria no deja lugar a dudas, pero también estamos comprometidos con la defensa de la democracia y las libertades fundamentales que este régimen comprende y fue este importante elemento político el que durante las elecciones presidenciales del año 2011 nos planteó una disyuntiva en medio de la cual optamos por la alternativa electoral menos riesgosa, no sin antes exigir compromisos muy concretos con los fundamentos centrales del sistema democrático, esto frente al evidente retorno del fujimorismo al poder lo que consideramos hubiera significado un retorno a los 90s."

Es decir, un organismo cuya finalidad supuestamente es defender los DDHH, se convierte en un partido político y apoya a un candidato comprobadamente violador de los DDHH. Ellos mismos lo habían denunciado el 2006 y lo habían acusado también por la compra de testigos. Escudándose en un Poder Judicial en el que en muchos casos no creen y censuran -a veces con justificada razón- respaldaron a Humala, porque el triunfo de Keiko Fujimori "hubiera significado un retorno a los 90".
Primero, Keiko Fujimori jamás ha sido acusada de violar los DDHH, así es que no habían dos candidatos a los cuales se les imputara delitos similares.
Segundo, es una opinión política discutible, si no temeraria, lo del retorno a los 90. Y es eso, una opinión política. Un organismo de DDHH, se supone, defiende por sobre toda otra consideración los DDHH, no solo cuando le conviene políticamente.
Y en este caso apoyaron conscientemente a un violador de los DDHH por razones exclusivamente políticas, que no son las que están en el comunicado.
La diferencia entre 2006 y 2011 es simple. El 2006 Humala rechazó toda alianza con las izquierdas. Así por ejemplo, compitieron con él como candidatos presidenciales Javier Diez Canseco, Susana Villarán y Alberto Moreno (Patria Roja). Ahí si, los organismos de DDHH -con justificación- acusaron a Humala como violador de DDHH.
Pero en 2011, Humala incorporó a Diez Canseco y otros izquierdistas en su lista y en su movimiento. Entonces los organismos de DDHH cambiaron. Y no solo lo absolvieron, lo apañaron y respaldaron públicamente, llamaron a votar por él a sabiendas de que era un delincuente que había atentado directamente contra lo que es la razón de ser de esos organismos.
Ahora ni siquiera reconocen su error. Intentan justificarse. Siguen diciendo que estuvo bien la barbaridad que hicieron el 2011.


Un golpe a traficantes de armas

        En un cambio significativo en la lucha contra el tráfico de armas ilegales, el Ministerio del Interior y la Policía Nacional desarticularon la semana pasada una red criminal que proveía de armas y entrenaba a sicarios y narcotraficantes. Antes, el gobierno de Ollanta Humala no tomaba ninguna acción contra esas bandas y más bien se dedicaba a perseguir a los usuarios legales de armas de fuego, aduciendo falsamente que ellos eran los proveedores de los delincuentes.

En la organización delincuencial desbaratada, participaban militares, policías, empleados de Sucamec, usando de fachada empresas legales importadoras y vendedoras de armas.

Los sicarios eran entrenados en la base de Fuerza Aérea del Perú (FAP) en Pucusana en períodos de quince días, por los cuales se cobraba dos mil dólares a cada uno.

Hasta el momento no ha habido ningún pronunciamiento del Ministerio de Defensa ni de la FAP por este gravísimo hecho. Solo están detenidos sub oficiales FAP en retiro y actividad.

Una de las cosas importantes del caso, es que esta vez sí se está tocando el verdadero problema, golpeando a los que en realidad proveen de armas a la delincuencia. En cambio, el gobierno anterior, permitió el impune desarrollo de ese negocio y se concentró en acosar a los usuarios legales.


Una política absurda que solo alentaba la informalidad, mientras se dejaba el terreno libre para que los verdaderos proveedores de armas a la delincuencia pudieran realizar sus fechorías impunemente.

http://elcomercio.pe/sociedad/lima/sicarios-entrenados-mafia-se-dedicarian-trafico-drogas-noticia-1987625